Economía costarricense crece más pero ocupa menos trabajadores en 2026
La economía creció 4.6% en marzo. La tasa de ocupación cayó a 50.3%, mínimo desde 2022. El FMI proyecta desempleo en 8% para 2029.
El régimen definitivo lideró el crecimiento en Q1 2026. La tasa de ocupación cayó al mínimo desde 2022.
El Fondo Monetario Internacional publicó el 29 de mayo su informe anual sobre Costa Rica con un diagnóstico sobre la estructura del crecimiento que los datos del primer trimestre de 2026 ya están confirmando. Las zonas francas crecieron 12.7% en 2025 pero moderaron su ritmo en Q1 2026, y el régimen definitivo asumió el liderazgo aportando el 76.9% de la variación del IMAE en marzo, según el Banco Central. La economía creció 4.6%. La tasa de ocupación cayó a 50.3%, el nivel más bajo para un primer trimestre desde el inicio de la recuperación post-pandemia, según el INEC.
Para el profesional en el ecosistema GAM, el dato importa en dos direcciones. Si trabajás en zona franca, el modelo que sostuvo el crecimiento en 2025 está desacelerando por salida de empresas clave, efecto base y aranceles — y el régimen que tomó el relevo no está mostrando una recuperación equivalente en empleo. Si trabajás fuera de ella, la economía creció y tu sector igual perdió ocupación.
El IMF Country Report No. 26/116, aprobado el 29 de mayo, proyecta que bajo el baseline sin cambios estructurales el desempleo pasa de 6.3% en 2025 a 8.0% en 2029. Los datos de la Encuesta Continua de Empleo del INEC muestran que el movimiento ya comenzó: desempleo en 7.1% en Q1 2026, con manufactura perdiendo 38,000 puestos de trabajo en el último año. La tasa de participación laboral bajó de 63.4% a 54.1%. La economía no está destruyendo empleo masivamente — está creciendo sin integrarlo.
El giro del IMAE en Q1 2026 es real pero no resuelve el problema estructural. El régimen definitivo creció 3.8% en marzo — aceleración respecto a 2025 —, pero ese crecimiento tampoco es intensivo en empleo. El FMI describe el problema como derrames limitados del modelo, y ese diagnóstico aplica con igual fuerza al régimen definitivo cuando crece impulsado por servicios profesionales y manufactura de alto valor agregado con baja absorción de mano de obra.
El Fondo identifica tres cuellos de botella que explican por qué el crecimiento no se traduce en ocupación: la brecha de habilidades entre lo que demandan las empresas y lo que produce el sistema educativo, la infraestructura insuficiente de transporte y logística, y la informalidad laboral en 38% que mantiene una porción grande de la economía fuera del circuito formal de demanda.
Para empresas en zona franca, la desaceleración proyectada de ZF a 6.1% en 2026 desde 12.7% en 2025 intensifica la competencia por nuevas inversiones en un año donde los aranceles de EE.UU. complican el argumento exportador. El cierre de empresas clave que el FMI menciona también libera perfiles técnicos al mercado — posible ventana de contratación para quienes están activos. Para empresas del régimen definitivo, más producción con menor crecimiento del empleo sugiere aumentos de productividad, aunque las causas específicas varían según sector.
La tensión política es que el discurso oficial celebra el IMAE sin distinguir que ese crecimiento no está generando ocupación al ritmo que el país necesita. El FMI proyecta crecimiento sostenido de 3.5% hasta 2031 y desempleo subiendo a 8% en 2029 bajo ese mismo escenario — son proyecciones del mismo modelo. La caída en ocupación se concentra además en manufactura, el sector que generaba empleo formal de clase media en el ecosistema GAM, lo que aumenta la presión sobre los sistemas de seguridad social y las finanzas públicas.
El indicador más útil en los próximos trimestres es la ECE desagregada por sector del INEC: si la caída en manufactura se estabiliza o profundiza. Monitorear también los anuncios de CINDE sobre nuevas inversiones en zonas francas para el segundo semestre — si el pipeline se mantiene activo, el segmento ZF absorbe el shock de los cierres. Y vigilar la tasa de participación laboral: si sigue cayendo con economía creciendo, el ajuste se está trasladando hacia la inactividad, no el desempleo abierto, lo que subestima la magnitud real del problema.
La señal real aquí es que Costa Rica tiene un modelo de crecimiento que funciona en los números agregados y que simultáneamente no está integrando a su población al mercado laboral formal al ritmo que la demografía exige.
Dato KLAR CR ▸ Tasa de ocupación Q1 2026: 50.3%, mínimo para un primer trimestre desde 2022. Manufactura perdió 38,000 puestos en un año. FMI proyecta desempleo en 8% para 2029 sin cambios estructurales.